Reflexión sobre el 7



Yo no entendía el mensaje “Victoria” del significado de la Cerradura de energía de seguridad 7 que se encuentra en la planta del dedo gordo del pie.
Sólo tenía sentido para mi el término “completo”.
Lo entiendo como una idea de que la energía vital nos recorre desde la punta de la cabeza hasta la punta del pie, formando un ovalo completo, perfecto tal cual el Creador lo creó.

Eso lo entendía pero ahora me adentro mucho más en su significado.
Usando diferentes manifestaciones del número 7 se llega a su sabiduría. 
La carta 7 del Tarot es El Carro, un carro que no tiene ruedas, o no como las de cualquier carruaje. Esto se refiere a que uno se mueve con el mundo, con el universo entero, este último me mueve y dirige mi vehículo perfectamente.

La verdadera Victoria reside en esto. No en llegar a algún lugar con determinada actitud o haber conseguido algún tesoro o premio, como prueba de mi valentía, esfuerzo y valor.


La Victoria es saberme Completo y Perfecto como soy en el momento que estoy siendo.
Esta enseñanza y energía del número 7 nos sigue a cada paso, pues los números son principios universales y se reflejan en toda la manifestación y en las creaciones del ser humano.

El 7 entonces, nos asegura que esta Perfección con la que fuimos creados nos envuelve a cada paso y nos impulsa desde el dedo gordo del pie hacia donde nuestra infinita sabiduría interior nos guía.

Aquello que somos nos hace perfectos para el papel que actuamos en nuestra vida, como en una obra de teatro. Pero nos es difícil verlo porque nosotros mismos nos hemos montado un personaje ficticio “ideal” de nosotros mismos, basados en opiniones externas, en modelos inconscientes y seguimos este guión ficticio, con una escenografía con la cual vamos a poder destacar y ser felices, según nosotros.

Y por estar pensando en esto que sólo existe en nuestros pensamientos, perdemos la oportunidad de disfrutar del guión real de la vida, del escenario perfecto en el que ya estamos y gozar del personaje tan completo y jugoso que ya somos sin tener que inventarnos dramas novelescos.

Este término de “perfección” lo veía muy lejano de mí o de la humanidad, de mis relaciones, mi trabajo, mi profesión o de mi vocación. Y también por dichos como: “No soy perfecto, el ser humano se equivoca” para nosotros ser perfecto es encajar con una ¡definición imposible! Qué bueno que no somos ese tipo de perfectos y que si nos equivocamos, eso lo hacemos perfectamente.

Ahora veo que, YO, la humanidad, mis relaciones, mi trabajo, mi profesión y vocación son perfectas para mí. Son como son y me brindan la oportunidad de desenvolverlas  y de seguir conociendo a mi personaje y apreciarlo totalmente. 
Si yo acepto al mundo, a mi país, a mi familia tal cual es puedo aceptarme a mí, tal cual soy y esa es la verdadera victoria.

Muchos de nosotros apreciamos a un actor y reconocemos su sensibilidad y lo premiamos cuando nos muestra el lado más crudo y terrible de su personaje en una película.
Les damos premios por representar lo que la humanidad reprime en el día a día.
Yo y todo el mundo intentamos reprimir la realidad porque creemos que lo real nos hace imperfectos porque no encaja con nuestras ideas. Cuando, lo que sea que hable con la verdad es COMPLETAMENTE PERFECCIÓN 7.

El 7 nos enseña a elevarnos a nuestra herencia espiritual como numero de la 5ta profundidad, la de los huesos. Y esta comprensión generalmente se tiene a los 60 años.
Y muchas personas en esa edad aclaman: ¡Así soy! Como queriendo una liberación pues sienten que ya han llegado a una edad donde están cansados de tratar de ser quienes no son, cansados de seguir la “perfección” que su mundo les impone y están hartos de sus obligaciones y de lo que el mundo opina y también hartos de lo que ellos mismos se han dicho toda su vida sobre ellos mismos. 
Ahora se dan permiso “porque ya están en edad” de decir: ¡ya no intenten cambiarme ni a mi manera de pensar! En realidad se lo están diciendo a ellos mismos y desde ese punto tal vez puedan abrir los ojos a su llamado espiritual pues, todo lo que creían ser ya no lo son.

Más grandes, las personas se vuelven sabias, porque reconocen que todo lo que han vivido ha sido perfecto para llegar a ser quienes son. También los ancianos se vuelven como niños, ya sea de espíritu, mentalmente o porque necesitan que cuiden de ellos y es ahí donde se desprenden de todo lo que NO SON.

Muchos no pueden soltar su pasado conscientemente y entonces sufren alzhaimer y así pueden olvidarse de sus apegos y culpas. Otros desarrollan una enfermedad y así sueltan su cuerpo y su futuro. También el proceso de envejecimiento a algunos les ayuda a desapegarse de su apariencia y la jubilación ayuda a deshacerse de su reputación y su profesión.

Todas las cosas subrayadas son etiquetas que le ponemos a nuestra personalidad y en realidad, en esencia, no somos nada de eso.

Entonces, yo pienso que como todos nacemos con una inteligencia energética que vive en la Cerradura de seguridad  7 en nuestro cuerpo, tal vez también tenemos el 7 en nuestra fecha de nacimiento o en las letras de nuestro nombre, sea como sea, todos podemos recordar esta comprensión y aceptación de quien soy, y dejar de pretender y sobre esforzarnos a cualquier edad, en cualquier aniversario o simplemente a cada paso que damos. Cada uno decide si cada paso es de entrega total a la realidad y cada uno decide ver la perfección en ello.

La Tierra, la naturaleza nos dice silenciosamente y a veces a gritos: ¡ASÍ SOY! No intentes cambiarme aprovéchame como soy, cobíjate en lo que soy y cuídate de lo que soy, sin miedo, solo alerta, porque así como favorezco al cazador también favorezco a la presa, en un equilibrio perfecto.

Para finalizar, el proceso de aceptar la vida como ES no quiere decir que como todo es perfecto ya, nada debe cambiar ni evolucionar, claramente la naturaleza nos ha mostrado que no es así, pero la aceptación del cambio es esencial.
Tampoco quiere decir que nada me debe molestar de la realidad, al contrario es bueno aceptar lo que no nos gusta y afrontarlo hasta trascenderlo pero no podremos hacerlo realmente si no encaramos lo que intentamos reprimir. Muchas veces reprimimos que algo no nos gusta o alguna emoción “negativa” por una falsa idea de superación personal.

Para ayudar a todo este proceso basta tocar nuestro dedo gordo del pie del lado izquierdo o derecho. Además ayuda a todos los procesos del cerebro y la cabeza y ayuda cuando hay ataques epilépticos.

Otra forma de liberar la Cerradura 7 es tomar cómodamente, con una mano la cresta de la cadera por la espalda y con la otra mano tomar la cadera por el frente cerca del doblez de la pierna.



VICTORIA. 



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